Papá, ¿por qué? ¿por qué, papá? ¿por qué? Hijo, trágame dos monedas, ándale, que ocupo para el vicio, niño. Lo ocupo para el vicio, ándale. Ándale, mi hijo. Mi papá. No vuelvas a la casa hasta que me traigas las monedas para mi alcohol para mañana, ándale.